Los afectados por las bandas gástricas exigen justicia

El despacho de José Domingo Monforte defenderá a la Asociación. 

Muchos pacientes sufren graves secuelas tras la operación realizada por el Dr. Dolz.

“En el año 2007 me sometí a la colocación de la banda gástrica y ahí es donde empieza mi calvario….” Así comienzan su relato muchos de los pacientes operados por el doctor Vicente Dolz. El cirujano les ofreció una salida a la obesidad que padecían. Una arandela de silicona que cierra la boca del estómago y permite perder quilos rápidamente. “En la  primera y única visita con Dolz nos dijo que es una técnica para toda la vida y que en un mes ya habré perdido mucho peso, como para ir al corte inglés a comprarme ropa”.

Pero la realidad fue otra: “Desde el momento cero no toleré la banda padeciendo vómitos constantes, reflujos, ardores, hasta el punto de tener que dormir sentada porque lo poco que comía y bebía se me salía por la nariz”.

Dolores, nauseas, infecciones, problemas de salud impedían a estos pacientes hacer una vida normal “en una comida me levantaba un mínimo de 4 veces a vomitar”.

Una pesadilla que para muchos….continua. Los afectados se han unido en una asociación. Ahora el despacho José Domingo Monforte Abogados, con un equipo de profesionales formado por Daniel Sala, Carles Gil y Núria Ballester,  se encargará de su defensa. Se estudiará de manera individualizada cada caso para establecer las acciones legales por vía civil y penal que correspondan. Pero también se contempla la presentación de acciones colectivas. Muchos clientes  se sienten engañados “Me siento estafada por Dolz, me prometió que si pagaba 9.000 € la banda sería para toda la vida, me lo aseguró. Y cuando cobró y operó ya no lo vi más”.

“Todo el proceso será estudiado con lupa,  apunta José Domingo Monforte, desde un posible defecto de fabricación de las bandas a la presunta mala praxis del cirujano. Además después de la operación los pacientes se sintieron desatendidos. Tenían graves problemas de salud pero la solución pasaba por pagar otra vez un dinero que muchos no tenían. Algunos de los afectados ni siquiera firmaron la hoja de consentimiento informado antes de la operación”

Otra campo de batalla será conseguir que la sanidad pública asuma, en todos los casos,  la retirada de la banda gástrica. En este sentido los afectados se han movilizado y han mantenido reuniones con el Síndic de Greuges, la Consellería de Sanidad y diversos partidos de la oposición.

 

 

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