José Domingo Monforte, socio director de Domingo Monforte Abogados Asociados, valora para el periódico El País una interesante sentencia de derecho de Familia que reconoce a un padre, divorciado en régimen de custodia compartida el derecho a impedir que su hija acuda a un colegio con educación religiosa.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Moncada (Valencia) ha reconocido a un padre el derecho a escolarizar a su hija en un centro público en lugar del colegio concertado religioso en el que la madre la había prematriculado de manera unilateral.

El titular del Juzgado, el magistrado Joaquim Bosch, considera que el derecho a la libertad religiosa comprende también el derecho a no profesar religión o creencia alguna y que, en este caso prevalece ese derecho fundamental frente a los motivos de proximidad y horario que guiaron a la progenitora a la hora de elegir el colegio de la pequeña, sobre la que tienen custodia compartida.

No es la primera vez que un juez, ante la imposibilidad de los padres de llegar a un acuerdo, acaba diciendo la última palabra sobre si un menor debe tomar la comunión, acudir a uno u otro colegio o incluso sobre si debe o no realizar determinadas actividades extraescolares. La cuestión es: ¿estamos judicializando en exceso la vida familiar? José Domingo Monforte, en esta crónica considera que estos asuntos se deben resolver a través de la mediación familiar y evitar que lleguen a los juzgados. Además pide una reforma de la ley que regule estos y otros aspectos de la custodia compartida para evitar que sea siempre el criterio del juez el que se imponga.

En este enlace podéis leer la noticia completa, publicada en El País el 10 de julio. Una crónica de la periodista Xelo Gimeno.

Un juez decide el colegio por el desacuerdo de los padres respecto a sus creencias.