Carlos Primo Giménez

Abogado

Carlos Primo Giménez. Licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia. Abogado del equipo jurídico de Domingo Monforte Abogados Asociados desde 2019. Abogado en ejercicio desde 2001, ha sido asesor jurídico externo de numerosos ayuntamientos valencianos y desde 2016 es profesor universitario, al tiempo que imparte también cursos de formación a funcionarios públicos en distintas entidades locales. Ha cursado tres másteres en urbanismo, gestión territorial y autonomía local.

P.- ¿Por qué decidió ser abogado?

Aunque en mi familia no tengo precedentes en la vertiente jurídica, desde joven me interesaron mucho las relaciones jurídicas que tenemos los administrados con la Administración Pública. Por ello, a lo largo de la licenciatura, a parte del Derecho Administrativo, que era una asignatura obligatoria, ya me iba interesando cursar asignaturas optativas vinculadas a la Administración Pública, como Derecho Urbanístico o Régimen Local. Además, tuve la oportunidad de hacer el practicum de final de carrera en el Ayuntamiento de Silla, adscrito a los servicios jurídicos de la oficina técnica, donde pude aprender muchísimo en materia de urbanismo y contratación pública.

 

P.- ¿Cómo se inició en el ejercicio profesional?

Me inicié en el ejercicio finalizada mi primera etapa importante en el Ayuntamiento de Silla, en la que tuve la oportunidad de ser concejal de mi pueblo, siendo muy joven. El profesor de Derecho Administrativo que tuve en la carrera acababa de montar un despacho especializado en Derecho Administrativo, y pude empezar a colaborar con él y con su equipo. Con la entrada en este despacho comencé a trabajar para varios Ayuntamientos, y con el paso de los años, la firma OLLEROS nos dio la oportunidad de integrarnos en su equipo multidisciplinar para desarrollar la práctica de Derecho Público.

 

P.- ¿Cuáles son las cuestiones más frecuentes que plantean los Ayuntamientos?

 

En estos últimos tiempos, estamos teniendo muchas novedades legislativas, principalmente en materia de contratación pública y urbanismo y es precisamente en estas materias donde mayores dudas plantean los responsables públicos y los técnicos.

 

P.- ¿Y desde la perspectiva del particular o la empresa frente a la Administración?

 

Uno de los principales problemas que se plantean en las PYMES que contratan con las Administraciones Públicas es acertar en la preparación de la documentación para concurrir en un procedimiento licitatorio. Por otro lado, con posterioridad y una vez ha resultado adjudicataria, lo que le preocupa es que la Administración cumpla con las determinaciones de pago establecidas en la Ley. En cuanto a las personas físicas, lo que más les preocupa es la excesiva burocracia existente para la tramitación de un expediente administrativo.

 

P.- ¿Qué le llevó a incorporarse como socio profesional en el despacho DOMINGO MONFORTE ABOGADOS ASOCIADOS?

Siempre ha sido un despacho al que he admirado muchísimo. Además, para mí, que resido desde hace muchos años en Pinedo, tener despacho en Silla -mi pueblo- suponía un valor añadido. Después de estar 7 años en una firma como Andersen, necesitaba un ejercicio de la Abogacía con más cercanía al cliente, echaba en falta volver a desarrollar la vertiente jurídica, y la verdad es que estoy encantado con la decisión tomada, y muy agradecido al Socio Director por permitirme dirigir la práctica de Derecho Público, que siempre ha sido mi ilusión desde un punto de vista profesional.

Por otro lado, me ha sorprendido el elenco de grandes profesionales existente en la firma, y el compromiso ínsito de todos ellos. Por otro lado, y lo que me parece más importante y que uno anhelaba, es encontrarte con una firma en que la humanidad y la solidaridad sean pilares fundamentales.

 

P.- Háblenos de usted ahora, de su vida, sus aficiones…

Mi principal hobby siempre ha estado vinculado al deporte y a la familia. Soy de los que madrugo todos los días para ir a entrenar y soy de los que los fines de semana intenta comer siempre en familia (sábados en Silla y domingos en Pinedo). Por otro lado, con lo pesadilla que soy, he conseguido imbuir a mi mujer y a mi hijo en esto del deporte, y los fines de semana aprovechamos para hacer deporte en familia. Y ello, sin descuidar a los amigos, con los que intentamos quedar, al menos una vez a la semana, para cenar y ponernos al día.