Daniel Sala Paños

Socio Profesional

Daniel Sala. Abogado experto en derecho penal y derecho bancario.  Socio Profesional de Domingo Monforte Abogados Asociados desde 2013.  Colegiado núm. 6809 ICAV, se licenció en Derecho por la Universidad de Valencia en 1992.  Es diplomado en estudios avanzados en la materia de Derecho Constitucional. Al terminar la carrera comenzó a ejercer como abogado penalista, interviniendo en asuntos tan significativos como el de la presa de Tous o el caso “Joselito”. En el año 2000 se incorporó a la función pública como Secretario Judicial, desarrollando dicha labor durante dos años en los juzgados de Carlet y Villajoyosa. Más tarde ejerció la función jurisdiccional como Juez/Magistrado en la provincia de Barcelona durante los años judiciales de 2002 a 2008, y en la provincia de Valencia desde 2008 a 2013, desarrollando dicha labor en los juzgados de Sabadell, Hospitalet de Llobregat, Terrasa, Carlet, Picassent y Valencia entre otros. Ha desarrollado labor docente en el centro de estudios jurídicos avanzados de la Generalitat, a los efectos de contribuir a la formación del funcionariado en la aplicación de la ley 1/2004.

«Al final lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años».

P.- En su trayectoria comenzó ejerciendo como abogado, después como Juez, y ahora regresa al ejercicio, ¿qué le ha aportado cada etapa profesional?
Ambas profesiones son apasionantes. Cada una tiene su metodología, su entorno, su forma de hacer… pero en mi caso creo que cada etapa ha sido un complemento necesario para acceder a la otra con más ilusión, formación y responsabilidad.

P.- Ahora vuelve a estar “al otro lado”, ¿cree que ha sido beneficioso conocer ambas posiciones?
En mi caso muchísimo. El Juez debe tener una formación estricta del proceso y sus etapas, debe conocer además de la ley, los criterios de la jurisprudencia, acuerdos de unificación de criterios existentes en cada momento y lugar, y en general el funcionamiento de todo el sistema que rodea la administración de justicia (Oficina judicial, la Fiscalía, Fuerzas y cuerpos de seguridad, etc.) Trasladar esas experiencias al ejercicio como letrado te ayuda a prever como marchará el caso concreto que estás llevando, y a la vez permite visionar las consecuencias de una actuación u otra.

P.- ¿Cómo valora la labor que desarrolla en el despacho?
Muy positiva y profesionalmente apasionante. Además de la labor propia como responsable del departamento penal, coordino y dirijo las comisiones de estudio que permanentemente se llevan a cabo en el despacho. Junto con la resolución de los casos concretos, se trabaja la formación continua, la elaboración de artículos doctrinales y el estudio de los últimos acontecimientos jurídicos, aspectos que permiten ofrecer al cliente un servicio de calidad.

P.- El pasado 20 de septiembre el Gobierno aprobó, en Consejo de Ministros, su proyecto de ley de reforma del Código Penal, que incrementa la persecución contra los delitos de corrupción, siendo la principal novedad la nueva pena de prisión permanente revisable, que podrá ser impuesta únicamente en supuestos de excepcional gravedad, ¿cree que esta reforma se adecúa a la realidad que preocupa a la sociedad española?
Evidentemente la realidad española está centrada en estos momentos en la economía, el empleo y la recuperación de una generación de emprendedores que se hundió con la crisis. Ahora bien, en mi opinión sí que es un tema que debe ser tratado cuanto antes. Tenemos muy reciente la sentencia de la Gran Sala del TEDH que ratifica la condena a España por aplicación de la doctrina Parot. Al margen de compartir o no dicha decisión, lo que subyace es el hecho que personas que están condenadas por múltiples asesinatos, salgan en libertad, sin arrepentirse, sin reinsertarse, y sin haber cumplido una pena acorde a la gravedad del delito.
Entiendo que la prisión permanente revisable, con las garantías de control judicial suficientes, puede ser útil para que la sociedad se defienda de aquellos individuos que comenten delitos de extrema gravedad y no ponen nada de su parte para reinsertarse.

P.- ¿Qué le llevó a incorporarse como socio profesional en el despacho JOSÉ DOMINGO MONFORTE ABOGADOS ASOCIADOS?
Cuando empecé a plantearme dar un nuevo giro profesional a mi vida, me cuestioné muchos aspectos, pros y contras de las diferentes oportunidades que se me plantearon, bien fuera teniendo o compartiendo despacho propio, o estudiando ofertas de bufets de renombre, pero lo que más tuve en cuenta en todo este proceso fue el equipo humano y los valores que identifican la firma. En el despacho de DOMINGO MONFORTE encontré equilibrio entre el trabajo desarrollado por un excelente equipo multidisciplinar con un profundo conocimiento del derecho, pero sin olvidar la calidad humana, la cohesión de grupo y esa cercanía necesaria que dan a cada caso el trato humano y la sensibilidad que muchas veces requiere cada asunto. A la mayor parte de los compañeros los conocía por haber actuado como letrados en juzgados en los que estuve como Juez, y no tenía ninguna duda que venía a uno de los mejores despachos de Valencia.

P.- Háblenos de sus hobbies y aficiones.
En general me gustan mucho los deportes, pero sin duda el atletismo es mi gran pasión. Y aquí en Valencia, con el maravilloso rio que tenemos lo practico siempre que tengo un rato.
También me encanta leer, sobre todo libros de historia. Pero sin duda, si solo pudiera quedarme con una me quedaría con viajar junto a mi familia.

Foto Daniel ludica